Alguien escribía públicamente, años ha, que cuando quería expresar un sentimiento, Francesco Guccini ya lo había hecho, y, además, mejor de lo que ella hubiera sido capaz. No podía ya por menos que concordar, y, a día de hoy, no puedo por menos que reiterar la afirmación.
Últimamente no me canso de escuchar "Swatch", que Francesco escribió para los Stadio. No os perdáis su tono melancólico (quizás sólo alcanzado por "Samantha" y "Scirocco", si acaso por "Keaton") pero, sobre todo, no os perdáis la letra, que se compadece extraordinariamente con la nostalgia que despierta el tono menor. ¿ Nostalgia de qué ? Quizás de la juventud, incluso de la adolescencia. Quizás de los primeros amores, tan idealizados ellos, tan ideales que nunca fueron del todo como los vivíamos y percibíamos ( ¿ acaso no pasa eso siempre ? ). Quizás de tiempos que siempre nos parecen más dulces en el recuerdo de lo que en realidad fueron ( la niebla que diluye ligeramente nuestras miradas atrás endulza siempre la memoria). Quizás he sentido... nostalgia... de ti.
Miró una vez más la esfera de su Swatch... ¿ Darle otro cuarto de hora o marcharse ? Gente salía a bandadas por las escaleras del metro, pero en aquellos rostros en fuga él buscaba el suyo, la única cosa que podía darle sentido al frío, al día, y a aquel invierno.
Hermosa y con el rostro encendido, de repente ella llegó como si hubiese aparecido por magia y, radiante, apagó toda protesta y lo besó, y abrazados se fueron hablando los dos de amigos, discos y vacaciones de Navidad.
Yo me sentí casi mal viéndolos marcharse, y envidié aquel su encuentro, aquel todo por hacer, todo aquel tiempo por delante, sus esperanzas, y la inconsciencia orgullosa de su edad.
Y me vino a la mente como un puñetazo cuando yo también esperaba apoyado en una esquina a mi propia "ella"; y cuando llegaba me sentía como un dios, y abrazados y perdidos charlábamos los dos cada uno del otro, de los exámenes, la Navidad,... y de un poeta genial, una película experimental, y parecía que nada pudiese acabarse, como si el tiempo por delante tuviese que durar hasta la línea orgullosa de aquella edad que he perdido, que se me ha escurrido. ¿ Qué estarás haciendo ahora, mi chica abrazada a mí, a una calle mojada, la misma y distinta de la de aquella edad?
Y me encontré caminando entre el frío invernal, y abroché en la garganta el abrigo normal, y alcé los hombros, y me reí de la Navidad, jugando con lo bueno y lo malo que tienen todas las edades.
¿ Te acuerdas de aquellos tiempos en que hablábamos de amigos, libros, poetas geniales, películas imprescindibles ? ¿ De ti, y de mí, y de las vacaciones de Navidad ?
¿ Dónde estás, ahora que no te tengo ? Bien es cierto que para hablar de libros imprescindibles, realidades notables, poesía impactante y música genial, sociedad que evoluciona imparable y de las ciencias, que adelantan que es una barbaridad. De las webs que en mi adolescencia aún no existían. De nubes... siempre tengo a Manu (http://eloviedodemanu.blogspot.com), pero no es lo mismo :-) ¡ Es tan feo, el pobre, que esa imagen de diosa que tú proyectas no aparece ! Je, je. Por si fuera poco, el Ministerio de Sanidad nos ha privado de un rincón inigualable, llevándonos a otros pagos donde dejan fumar, y privándonos de paso del mejor camarero del Mundo ( ¡ Emilio ! ) y de los mejores pinchos de esta diminuta ciudad.
También está donChus, pero éste , para concederme el privilegio de su amena conversación, me obliga a subir andando a cotas superiores a los 1.400 metros en Ribera de Arriba ; y claro, uno, como sabéis, es tan vago que ni por tal privilegio se anima a tamaño sacrificio. :-))))
¡¡¡ A otros dos de los mejores conversadores de la ciudad, Darkglam y Viyu, los ha engullido ese monstruo llamado Madrid !!!
Cada vez quedáis menos; en fin... aún quedáis much@s, para mi consuelo. Romperé una de mis normas no escritas en este blog y me permitiréis que cite algunos nombres públicamente: ¡¡¡ A la cabeza sólo puede estar Cristina !!! ¿ Alguien lo dudaba ? Después, sin ánimo de ser exhaustivo (dejaré muchos nomnbres en el tintero ), tanta gente como Maite, Nuria, Silvia, el inigualable trío Almudena-Belén-Maria José; el dueto Carmen y Eva. El superviviente más fiel del "cole", el que nunca ha dejado de estar ahí, Jesús. La en cierta medida sorprendente persona con quien más hablo, pasados los años, del Instituto (tú me lo indicaste un día, curiosamente, no estabas entre mis más íntimos a la sazón), María. Mis inesperados "fichajes" del último año, personas conocidas desde hacía tantos años y que quién me iba a decir a mí que un día se convertirían en amigas, Adri y Alejandra. O la otra María, que, junto con Paula y Rebeca sigue ahí para recordarme que, a mi pesar, a estas alturas, sigo sin saber nada sobre las mujeres.
En fin, ¿qué decir? Madrileños, zaragozanas, tinerfeñas... tengo tantas ganas de reencontraros pronto. L@s que permanecéis en Asturies, ojalá no os pierda nunca.
Besinos,
Ser