Convicciones

No obstante, esta pregunta me ha resultado aún más extraña que la media. Me ha parecido más contraria a mi concepción del mundo de lo habitual. Simplemente, para mí, carece de sentido. Si tengo una cierta convicción, al menos, a lo que yo llamo convicciones, la considero parte integrante de mi forma de entender la vida. Por tanto, mi actuación se corresponde, de modo natural, con la idea. Si debo esforzarme para que mis actos respondan a la idea, entonces no es una auténtica convicción mía, por definición. Puede ser un deseo, una opinión, una presunta convicción que, en el fondo, es falsa, no es tal convicción. Probablemente es una forma fácil que tengo de evitar comprometerme, y no hago más que reducir el ámbito de mis convicciones a niveles mínimos. Puede ser que carezca de convicciones. Pero mis hechos son mi única convicción, si alguna tengo.
Por cierto, la encuesta concluyó que sólo uno de cada cinco entrevistados se sacrificaría para obrar de acuerdo con sus convicciones, lo que los analistas atribuyen a un escaso nivel de compromiso de la población estudiada. Quizás el concienciado sociólogo esté en estos momentos echándose las manos a la cabeza mientras exclama aquello de O tempora! Reciba mis más cínicas condolencias.
2 comentarios
Sergio -
donchus -
PD: Sergio tu blog es muy interesante.