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Titiritero de palabras

Tengo la corbata lila

Me indicaba hoy una mujer a la que quiero muchísimo que llevaba yo hoy una corbata lila justo en vísperas del 8 de marzo. La verdad es que la había puesto sin reparar siquiera en ello. Esta mañana me di cuenta de que la marrón ya la había puesto ayer, y no quería repetir dos días consecutivos, así que, antes de salir de casa, decidí cambiar camisa y corbata. Quiso el azar que la corbata azul tuviera una diminuta mancha en la que no había ni reparado hasta ahora, pero poner una corbata, que es algo que haces para dar una imagen de tu empresa a sus clientes, y que tenga una manchita, pues es peor el remedio que la enfermedad, así que puse la otra que era posible poner sin cometer aberraciones cromáticas, la lila.

Una vez informado por M. de mi inconsciente reivindicación del 8 de marzo, he decidido que suspendo temporalmente mi costumbre de no poner la misma corbata dos días seguidos... Hasta el día 8 inclusive, todos los días que use corbata, llevaré esta de hoy, la lila. Y además no la voy a llevar por todas las mujeres.... quede escrito: es mi voluntad llevarla por todas las víctimas pasadas, presentes, y, espero que cada vez menos, futuras, de la deleznable violencia machista. Afortunadamente, hace muchos días que los fascistas de la banda habitual no asesinan a nadie en nuestro país. Sin embargo, los deleznables asesinos machistas siguen matando mujeres con una frecuencia escandalosa. Miles de mujeres ( ¿decenas de miles? ¿ cientos de miles ? me dan escalofríos sólo de estimar el número ) viven durante semanas, meses, o años ATERRORIZADAS por un criminal que destaca por su exquisita educación , amabilidad y afabilidad para con todo el resto del mundo mundial. Hasta que la alimaña bípeda de turno las convierte en un cadáver que ya nunca más va a padecer pánico y que va a recibir veinte segundos de atención por los telediarios. Por la tolerancia cero hacia la violencia machista, llevo la corbata lila.

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