Turbo corrección política

Comprendo perfectamente, por mucha gracia que les haga la palabreja a los anglosajones, el desagrado de los castellanoparlantes ante el desafortunado lema; encuentro la frasecita de un incuestionable mal gusto. Comprendería que todos los que ven en la publicidad tan mal gusto como yo que el anuncio no les llevara, precisamente, a comprar ese coche. Lo que me cuesta comprender es la indignación, y la presión para la retirada de la campaña. Parece que desde hace unas décadas no hay frase pública que no despierte las iras de alguna mayoría o, más frecuentemente, minoría.
Y sé que es un argumento que emplean extremistas de todo pelaje para defender su supuesto derecho a decir cualquier tipo de barbaridad, pero no puedo por menos que preguntarme yo también, desde mis planteamientos, que a mi juicio suelen ser suficientemente moderados... A este paso, ¿ llegará el día en que no podamos abrir la boca? Camino llevamos...
0 comentarios