Objetos sin alma

Hace unas horas he recorrido la autovía que une Siero con Oviedo. He visto un funcional supermercado, una funcional tienda de funcionales muebles suecos. Incluso los prostíbulos que se confunden en los polígonos con las naves industriales, seguramente son, ellos también, muy funcionales.
Y me pregunto si esos objetos sin alma, si esos lugares sin alma, no serán un símbolo de una civilización que pierde, a pasos agigantados, pedazos, jirones, de buena parte de su alma...
Una canción: "Bella senz?anima", del cantante y compositor italo-francés nacido en Vietnam Riccardo Cocciante.
Otra canción: "Querida Milagros", del dúo charnego "El último de la fila".
"En tu trampa he caído yo también; adelante el próximo, le cedo mi sitio. Pobre diablo, ¡ qué pena me da!"
"No estaría de más que alguien me explicara qué tiene esto que ver contigo y conmigo"
1 comentario
Esther -
Un saludo