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Titiritero de palabras

Margarita Bermejo

Margarita Bermejo

Hoy, Titiritero de Palabras cumple tres años.

Ayer pensé limitar mi entrada de esta jornada a un sólo diminuto post haciendo notar la efemérides. Sin embargo, mi mente vagante, mientras trabajaba con la Novena de Beethoven de fondo, dio en imaginar un artículo jocoso, en el que anunciaría solemnemente un descubrimiento en el campo de la Física, fingiendo ignorar que ya lo habían realizado los griegos.

Como suele suceder, a la vez que trabajaba y escuchaba la genial sinfonía del sordo ( aunque no os lo creáis, chicas, los hombres también somos capaces de hacer varias cosas a la vez), el artículo se iba perfilando en mi cabeza. En él pensaba citar como hitos relevantes, mi frustración por el experimento propuesto por mi libro de Ciencias Naturales de tercero de EGB, que fracasó estrepitósamente, ignorando yo de aquella, naturalmente, que lo que hubiera acontecido sin duda en la mayor parte del territorio español, y, seguramente, en el sitio donde vivía el autor del libro que proponía el experimento, con las temperaturas y grado de humedad ambientales típicas de Asturias podía esperar sentado....

La otra cita "biográfica" que iba a hacer, iba a hablar de mi incapacidad, en un experimento de óptica, en lograr que no sé qué cosa o trasto provocara una reflexión total de un finísimo haz de luz, cosa que sólo hacía si se situaba en un ángulo extremadamente exacto respecto al rayo incidente. Iba a decir que pese a los denodados esfuerzos de mi profesora, Margarita Bermejo, no fui capaz... soy razonablemente hábil con todo aquello que se pueda hacer con las manos y donde unos milímetros aquí o allí no importen, hago muchísimas chapuzas en mi casa, y muy raramente llamamos a un profesional salvo en supuestos muy específicos. Mis obras me gustan más, aunque sean imperfectas, que los fríos resultados de un robot de una cadena de montaje con su mecánica exactitud. Pero cuando la cosa requiere precisiones inferiores al milímetro de margen de error, o al minuto de grado sexagesimal, yo no soy la persona adecuada....

Y pensaba yo: "denodados esfuerzos", sí, esa es la expresión. Porque con el 99% de los profesores, la aplicable hubiera sido "desesperación". Pero Margarita, puede ser que ante otros tragos a los que la ha sometido su vida, la vida, esa cosa que, con demasiada frecuencia, es tan cruel e injusta, sí que haya conocido ese sentimiento que todos experimentamos alguna vez que se llama desesperación, aun cuando es una mujer tan fuerte. Pero como docente, estoy seguro de que no conoce el significado de esa palabra.

Hay disciplinas que odié porque un profesor inhábil me las hizo encontrar repulsivas. Las matemáticas siempre las he amado , aun cuando he tenido profesores extraordinarios y pésimos. Pero la Física, que, dado el curso posterior de mis estudios y mi vida, apenas la volví a encontrar en mi formación reglada, si aún hoy me gusta, se debe, en buena medida, al excelente trabajo de Marga. Gracias a su buen hacer en ese sentido, aún le mantengo algo de afición, e incluso puedo deleitarme leyendo pasajes relativamente avanzados de, por ejemplo, la copiosa obra científica y divulgativa de Richard Feynmann y entendiendo algo.

No obstante, hay algo más... En los últimos días de 2008, y los primeros del año en curso, parece como si, además de la brutal crisis económica, el mundo hubiera decidido ponerse en plan verdaderamente cabrón, con perdón, y en mi entorno se produjeron varios hechos repentinos y complicados, ante los que respondí tratando de echar una modesta mano a mis amigos. Entre el veintipico de diciembre y ayer mismo, tengo varios emails, sms's, y cosas dichas directamente a la cara, que me sonrojaría revelar en público. Uno simplemente trata, cuando cree que es necesario y oportuno, de ayudar a su gente querida, en la seguridad de que ellos harían lo mismo por ti, o incluso  a ese desconocido, que , otro día, puedes ser tú y hallarte en el rol inverso. Y siempre con la inseguridad de que mi torpeza podía hacer que mis intentos de ayudar fuesen contraproducentes, sabedor, uno, como es, de su habilidad para meter la pata, y de que de buenas intenciones está el infierno lleno.

El caso es que parece, por lo que me dicen los más cualificados para ello, aquellos con los que procuré colaborar en momentos en que jaleos sobrevenidos ponen las cosas difíciles, algo he debido de hacer bien.... Desde luego, agradecimientos he recibido...

Y en esos momentos, es cuando pienso, también, en gente como Margarita, y unos cuantos docentes míos más... guna vez le he hecho observar a Margarita que, aun más que ciencia, en mi relación profesora-alumno con ella, recibí de ella, sobre todo, formación y ejemplo sobre Humanidad, sobre valores, sobre cómo ser mejor persona, y no sólo en la capacidad de aportar como tecnólogo.... Su respuesta fue nítida. Me explicó que no concibe la docencia, ni sería capaz de concebirla, como mera transmisión de conocimientos científicos, técnicos, humanísticos, o artísticos, sino como una tarea integral, en la que la educación en valores forma parte nuclear del proceso.

Por eso, si a alguien le entra en la cabeza agradecerme lo que de buen ser humano pueda tener, sólo me cabe un mensaje: agradecédselo a Margarita, y a los otros docentes que no puedo citar, en general porque cabe la posibilidad de que aún coincida con ellos en foros académicos donde les toque evaluar mis aptitudes o mis trabajos.

Gracias a todos por estos tres años, escribir es para mí un placer... que me leáis, sobrepasa todas las expectativas que tenía cuando abrí este sitio.

 

9 comentarios

Sergio -

No es que no me quepa la menor duda, Genial. Es que me consta. Conozco a múltipes personas que lo comparten. Gracias por tu participación en Titiritero.

Genial -

Te puedo asegurar que, como tú, hay mucha gente que tiene ese sentimiento hacia Margarita, yo entre ellas. Supongo que somos de los afortunados a los que nos ha tocado que Marga forme parte de nuestras vidas. Todo un lujo; Todo un placer.

Sergio -

Vedo che, a parte la matematica, che io ancora mi domando se sarà mai il mio mestiere [ ;-) ] riesci a capire lingue che teoricamente ti sono aliene... :) Grazie dalle tue parole, io non sono un tizio che riesca facilmente ad esprimersi con parole facili, tutt'altro, al meno per le questioni quotidiane... Della fisica, ne parliamo un altro giorno.... Ma la cosa più importante è capirsi, e vedo che ci capiamo. Un abbraccio.

nico -

Prima di tutto buon compleanno al tuo blog, caro amico mio.
Ho letto con molto interesse qusto tuo post, anche perché l'argomento mi tocca molto da vicino. Sono sostanzialemnte d'accordo con quello che dice Velda, e cioè che un buon professore lo si vede da come riesce a farti entrare dentro le cose anche senza libri di testo.
Io ho insegnato Matematica e Fisica per qualche anno, anche se preferivo l'astrazione della matematica alla realtà della fisica. Quello che cercavo sempre di fare, e che tuttora continuo a fare in ogni campo, è usare parole sempre più semplici per far capire cose complicate. It's a challenge! Penso che più complicato sia un concetto, più semplici debbano essere le parole!
Un abrazo al corazon, Sergio
Nico

Sergio -

Gracias, María.... Creo que a esta bitácora le quedan muchos más cumples defendiendo causas aparentemente perdidas que entre todos vamos a ganar ;)

maria fanjul -

feliz cumpleblog Sergio!

Sergio -

Velda, concuerdo plenamente contigo....

Guti, tu comentario compensa con creces los de los tres que me han acusado de "rollista" jajajaj. Gracias.

Guti -

"me leáis, sobrepasa todas las expectativas"

Pues en mi caso lo hago simplemente por placer, así que escribiendo, algo has debido de hacer bien, también :-)

Respecto a la docencia, creo que intentar ser una persona razonablemente buena es algo que puede impregnar todo lo que uno haga. En el caso de quien enseña, por definición, el ejemplo se nota más. Pero inyectar buen karma en este mundo siempre da sus frutos, porque uno los lleva consigo. A veces, encima, te los dan los demás, como al parecer te ha pasado estos días...

Y que cumplas muchos más.

Velda Rae -

Un buen profesor puede enseñarte tantas cosas que no están en los libros de texto, abrirte los ojos a un mundo que quizás sin él nunca habrías apreciado, hacerte saborear tanos descubrimientos. Y por contra, un mal profesor puede hacer tanto daño a tu ánimo, tus ganas de aprender, tu ilusión...