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Titiritero de palabras

Mis ataques de ira y otros animales

Mis ataques de ira y otros animales

Cuenta el gran Alejandro Rodríguez ( más conocido como Casona ) en uno de sus preciosos artículos periodísticos, como, en cierta  ocasión, Tolstoi fue invitado a uno de los más selectos colegios de Rusia, donde estudiaban los hijos de los principales aristócratas del Imperio, a hacerles el honor de dirigir un ensayo de su grupo de teatro aficionado. Tolstoi, aun siendo de familia , también él, aristócrata, acudió, como solía, vestido con ropas pobres y raídas. Naturalmente, el portero del colegio, con su preciosista uniforme lleno de adornos y cordones, vista su apariencia, le impidió violentamente el paso, lo que el buenazo del literato acató sin resistencia aparente alguna justo en el momento en que un alumno que pasaba lo reconoció , lo sacó del equívoco, y le invitó a pasar mientras le presentaba excusas...

El caso es que aquello parecía haber quedado así, y el autor de Guerra y Paz parecía no haber sufrido con el incidente ni había manifestado la mínima intención de responder a la violencia del gorila. Sin embargo, al rato, cuando los chavales ensayaban una escena de una violenta discusión, Tolstoi les indicó que estaban siendo demasiado tibios en la representación de la crucial pelea.... Ante la inhabilidad de los aficionados actores para darle realismo a la acción, el propio director ocasional tomó el rol de uno de ellos para demostrarles cómo debían hacerlo, y zarandeó enérgicamente al otro actor, levantando su mano para  propinarle un golpe brutal, cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se detuvo justo antes de descargar su retardada ira sobre el inocente chavalillo.

Yo, desde luego, no soy el buenazo de Tolstoi, ni tengo sus inclinaciones místicas. Ni siquiera me parezco a San Francisco de Asís, aunque contribuyo eficazmente a llenar el cielo cristiano de santos dado el gran número de inmerecidos amigos que tengo que, con lo que me toleran, se tienen sobradamente ganada la santidad :-) Sin embargo me las suelo arreglar bastante bien para preservar las formas. Como anécdota, una vez una amiga mía de la Universidad , a la salida de un examen, viajaba en ALSA para su casa cuando oyó cómo uno de los dos chicos de delante le hablaba al otro de mí: por más que le explicaba nombre, apellidos, descripción física, etcétera, el otro no caía en quién era yo, me contó mi amiga, hasta que el primero le dijo: sí, hombre, uno que a todo dice "por favor" y "gracias", momento en que, por lo visto, el otro exclamó: "ah, claro, ya sé quién es"...

Tan bien soy capaz de simular contención y paciencia, que incluso buena parte de mis amigos cercanos ignoran que esporádicamente tengo ataques de la ira más violenta y atroz que imaginarse se pueda... Recuerdo una vez que dos amigas mías, cuando al cabo de un tiempo eterno de tratar de razonar con un interlocutor de un servicio técnico de esos de los viejos números nueve cero no sé cuántos ( era antes de que empezaran por ocho ) que cuestan un ojo de la cara, cuando me oyeron al teléfono gritar encendidamente para que el chico me diera el trivial dato que necesitaba y que no parecía tener permiso para "soltar" hasta que no me hubiera arruinado, me miraron las dos estupefactas con cara de: "este no es Sergio".

Y es que, o al menos eso quiero creer, tales casos son tan esporádicos y excepcionales, que me suelen acontecer sólo en momentos de un muy elevado stress o ansiedad, y , por tanto, muy raramente, hasta el extremo de que creo que, insisto, aun muchos de mis amigos más cercanos no me reconocerían en uno de ellos.

Hoy le ha tocado una reacción absolutamente injusta a un comentario trivial en el marco de Facebook a una amiga que no se la merecía.... Fruto, seguramente, de una temporada, y, en particular, estos últimos días, en que he soportado más stress y ansiedad del que mi cabeza era capaz de contener sin que emergiera.... Afortunadamente ya se me ha pasado, y ya lo he hablado con ella, y creo que me ha entendido perfectamente....

Si os aconteciese un caso similar, no os preocupéis, a lo sumo, como hoy, digo cosas injustas, o, en un caso muy extremo, grito... Nunca nadie se ha atrevido a probar, pero yo estoy convencido de que si en ese momento me "RESETEAIS" [ xD ] con una buena colleja, inmediatamente vuelvo a mi estado normal, jajajjaj.....

Un besote muy especial a L. y a todos.

S.

 

 

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