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Titiritero de palabras

¿ Y si el tío Pedro levantase un poquito la mano ?

¿ Y si el tío Pedro levantase un poquito la mano ?

En los últimos años, durante más de una década, de hecho, la economía española en su conjunto no ha ido nada mal. Desde 1993, con la sabia dirección primero de D. Pedro Solbes, que inició sin duda la provechosa senda actual, continuada después por D. Rodrigo Rato y gestionada de nuevo con sabiduría en los últimos tres años por Solbes, con las inevitables pequeñas manchas, pues ninguna economía de los últimos doscientos años ha sido perfecta para todos sus ciudadanos, las cosas nos han ido esencialmente bien.

Actualmente hay un fondo de reserva de la seguridad social de más de cuarenta mil millones de euros, tanto es así que, por primera vez en la Historia económica de nuestro país, un gestor tan prudente como Solbes se ha animado a invertir una pequeña fracción de este fondo (el 10%) en renta variable para obtener mayor rentabilidad.

En 2006 se registró un superávit en el conjunto de las administraciones públicas que rozó los 18.000 millones de euros, el 1,83% del PIB español. Todas las administraciones, con la lamentable excepción de los Ayuntamientos, cuyo modelo de financiación es urgente modificar han registrado importantes superávits.

La inflación está bajando, con un crecimiento del IPC del 3,7% en 2005, del 2,7 en 2006 y que actualmente se sitúa en torno al 2,4% interanual. El diferencial de inflación con la zona euro lleva dieciséis meses consecutivos bajando.

Tanto las importaciones como las exportaciones han subido en los últimos diez años a niveles de dos dígitos porcentuales anuales. Cierto es que con subidas mayores de las importaciones que de las exportaciones, lo cual incrementa nuestra desfavorable balanza comercial (más sobre ello muy pronto) , aspecto en el que habría que actuar más decididamente, si bien, como veremos, ya se está trabajando en esa senda mediante algunas políticas. Un mayor comercio, lo sabe cualquier lector del más pésimo de los manuales de economía, hace más eficientes relativamente a todas las economías implicadas en los trasvases, especializando a cada una en aquello en lo que tiene ventaja comparativa.

Desde 1993 llevamos creciendo ininterrumpidamente, con una tasa media de crecimiento anual del 3,5% (últimamente estamos del orden del 4% anual, aunque, lógicamente, todas las previsiones sensatas concuerdan en que tales niveles de crecimiento no pueden durar eternamente).

La masa salarial total ha crecido un 82% desde 1993, esto es, casi se ha duplicado.

La deuda pública, que Maastrich exigió que fuera inferior al 60% del PIB ( Italia o Grecia tras pasar el "exámen" para el euro, con maquillajes de cuentas y algún impuesto extraordinario han vuelto a valores superiores al 100% ), está ahora en menos del 46% del PIB, cuatro puntos menos que hace un año, y sólo es superior en términos de PIB a la de Irlanda y al diminuto Luxemburgo ( no comparable no sólo por su pequeñez sino por las conocidas peculiaridades de su sistema fiscal).

Como decíamos, para luchar contra el creciente desequilibrio comercial, se está apostando fuertemente por la educación, no sólo de niños y jóvenes, sino también de adultos en edad activa. Se está apoyando la introducción de Nuevas Tecnologías en las empresas en general, con acento especial en las PYMEs. Se ha aumentado fuertemente el porcentaje del PIB que la iniciativa pública dedica a la investigación, desarrollo e innovación ( I+D+i ) , si bien queda por hacer, y debería, además, incentivarse en mayor medida la inversión de los actores privados en I+D, como hicieron, en sus respectivas épocas, Estados Unidos, Japón, o Corea.

Ahora bien, en este marco de bonanza, .... tío Pedro. ¿ No podría usted levantar un poquito, sólo un poquito, la mano ?

Ayer el Presidente del Gobierno anunciaba una ayuda de 2500 euros a cada hijo nacido de residentes legales en España. La medida, como se le indicó por parte de algún interviniente en el debate, está bien , y va en la dirección correcta en un país en el que las encuestas dicen que a l@s ciudadan@s les gustaría tener 2 o 3 hijos pero tienen de media 1,3. El presidente justificó la oportunidad de la medida en que sus responsables económicos le han indicado que ya nuestras finanzas pueden sostenerlas. Si bien, como se comentó, es una medida en el buen camino pero insuficiente. Un niño conlleva enormes gastos en sus primeros meses de vida, pero también en todos los años de su crecimiento y educación. Los países socialmente más avanzados de Europa dedican mucha más ayuda a la familia. Tan pronto como sea posible deberían complementarse las medidas ya existentes con otras, de carácter fiscal y no sólo, que cubran toda la etapa de crecimiento del menor.

Por otro lado, el apoyo a la I+D debería crecer aún más en términos del porcentaje del PIB tan pronto como se pudiera. Y las acciones para que nuestras empresas sean más capaces de exportar. La política social debe aún mejorar en la medida que se pueda. Como le dijo una señora navarra al Sr. Rajoy en Tengo una pregunta para usted, con una pensión de 400 euros al mes no se puede vivir, si bien costó muchas semanas que D. Mariano accediera a revelar cuánto gana él ( dato que es, a mi juicio, un elemento básico de ciudadanía conocer con carácter general ).

Tío Pedro.... ¿ no podría usted levantar un poco la mano, sólo un poquito ? Naturalmente , todos apreciamos mucho su prudencia, su capacidad de prever reversiones del ciclo actualmente más bien bonachón, esas capacidades que sólo las amas de casa poseen en grado tan elevado como para hacer milagros con presupuestos siempre limitados, las amas de casa y un puñado de economistas extremadamente prudentes, donde prudencia=inteligencia.

Ahora bien... ¿ No podríamos, la próxima vez, en lugar de aumentar el fondo de reserva de la Seguridad Social de 40.000 a 46.000 millones de euros aumentarlo sólo a 43.000 ? ¿ Una economía que creció a ritmos saludables con una deuda pública del 50% del PIB, y del 46%, puede permitirse reducir la deuda, si 2008 es bueno, al 43% en lugar de al 40%... Con la debida prudencia, naturalmente, pero hay inversiones que es necesario hacer hoy y no mañana.

Tío Pedro, si las cosas van bien, levante usted un poquito, sólo un poco más la mano en los presupuestos para 2008. Muchos españoles se lo agradeceremos.

 

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3 comentarios

Sergio -

Je, je, je.... Me congratula inmensamente que hayan entrado al debate dos de los grandes cerebros entre los lectores de Titiritero de Palabras, además, seguramente, muy representativos de las dos opciones entre las que sin duda se debate, por ejemplo, un presidente del gobierno , el economista juicioso y responsable, con fuerte bagaje teórico, y el conocedor de las debilidades en materia de política tecnológica. Me imagino a Solbes y a Caldera manteniendo debates similares a la mesa del Consejo de Ministros :-)

Estoy plenamente de acuerdo con tu indicación, Jonás. O, más bien, estoy de acuerdo al 66%, o al 80% en términos cuantitativos, que no cualitativos. Quiero decir, como observarás en el texto original, no hablo de dejar de utilizar ingresos fiscales para reducir el peso de la deuda. Sin duda, es una política de buen gobierno actuar como tú sugieres. Hablo de dedicar , si las cosas van bien, un poquito menos a reducir deuda, reducir en particular aquellos componentes más gravosos de ella. Pero usar un tercio, o una quinta parte, de lo que el Ministro de Hacienda estaría tentado a hacerlo en realizar políticas necesarias hoy. Es cierto que la secuencia correcta es, en buena medida, como tú dices, reducir hoy deuda, y con la mejoría de las cuentas públicas que eso ayuda a conseguir, realizar inversión y política social mañana. Sin embargo, a veces desde los segmentos débiles de la población tenemos la sensación de que las recomendaciones del ministerio de finanzas, o de los responsables de los bancos centrales suenan siempre a Mañana, mañana, mañana... Y de que ese mañana nunca termina de llegar.

Por otro lado hay alternativas: dedicar inversión a ayudar a nuestras empresas a aumentar su competitividad en una economía mundial cada vez más abierta, dedicar inversión a apoyar la creación de nuevas empresas,a fomentar el autoempleo de formadísimos jóvenes que hoy no hallan su espacio en el mercado de trabajo o están subempleados, dando lo mejor de sí mismos en ocupaciones menos productivas que aquello para la que nuestra misma sociedad ha invertido cantidades millonarias en su formación y cualificación profesional también aumenta el número de empleados, la competitividad de nuestro país, y los ingresos medios de nuestros trabajadores, lo cual también redunda mañana en mayores ingresos fiscales.

En definitiva, dos políticas complementarias que son perfectamente compatibles y sanas: dedicar parte de los elevados ingresos fiscales hoy a reducir deuda y utilizar mañana el ahorro en las cuentas públicas de amortizarla mejor antes que después; y emplear hoy dineros entrantes en las arcas de la administración para lograr más y mejor empleo, aumentar la tasa de actividad, la productividad y la competitividad y usar mañana el consecuente aumento de recaudación de tener más trabajadores cobrando más salario para reducir deuda.

¿ no suena bien ? Vamos, tío Jo... digoooo... tío Pedro ;-)

Un abrazo, Jonás, Chus, gracias por vuestras aportaciones.
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Chus -

Estoy de acuerdo, yo creo que es el momento de reorientar un poco la economía, muy basada en el sector de la construcción, hacia otro tipo de "industria" sobre todo I+D+i. Además de si efectivamente es tan boyante avanzar más en el terreno social.

Jonas -

Buenos días,

Acabo de leer tu post y no he podido de dejar de sonreir.

Está muy bien escrito y creo que representa un poco la opinión media de nuestro electorado.

Con todo, como puedes imaginar, creo que Solbes está gestionando muy bien la bonanza fiscal.

Tenemos ingresos extras y no podemos generar con ellos gasto recurrente.
Al reducir la deuda, estamos asumiendo unos pagos de intereses más reducidos y esto sí nos permite ampliar el gasto sin comprometer el futuro.
La vía para incrementar el gasto es más retorcida, pero también más segura si el objetivo es hacer política social sostenible, sobre todo para cuando las cosas no vayan tan bien.

Tu artículo me ha alegrado esta mañana.

Muchas gracias y un abrazo,
J.
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